26.11.2024
Nicolás Castellanos ofrece una charla en Urdiales del Páramo sobre la respuesta a la pobreza desde la obra social del Proyecto “Hombres Nuevos”

El padre Nicolás Castellanos, fundador de “Hombres Nuevos”, Premio Príncipe de Asturias a la Concordia 1998 y obispo emérito de Palencia, participó el pasado domingo día 24 de noviembre, en la localidad leonesa de Urdiales del Páramo, en una charla-coloquio sobre la respuesta a la pobreza desde la Obra Social del Proyecto “Hombres Nuevos” en Bolivia.
Antes de iniciar su intervención, Castellanos expresó su felicidad por reencontrarse con sus paisanos de Urdiales del Páramo y agradeció a su alcaldesa, Mª Luisa de Paz, la organización del evento y enorme acogida por el municipio. También quiso hacer memoria agradecida y recordó con cariño que “Urdiales del Páramo, fue de los primeros lugares del que recibió un reconocimiento, Hijo Predilecto, tras su renuncia en 1991 al frente de la diócesis de Palencia”.
Ante un público que prácticamente llenó la sala del Centro Cultural, Castellanos explicó, en un diálogo permanente con los asistentes, los proyectos y el trabajo que la Obra Social del Proyecto “Hombres Nuevos” está desarrollando desde 1992 en diferentes lugares de Bolivia, que supone un ejemplo claro de la capacidad de las personas para poder dar respuestas sostenibles frente a la pobreza.
Con un ideario sustentado en la justicia, la solidaridad y la dignidad humana, explicó como “Hombres Nuevos trabaja con el propósito de evitar el sufrimiento de las personas vulnerables que viven en las zonas más pobres, visión que nos permite superar los retos diarios a los que nos enfrentamos y luchar por un mundo mejor”. Y expresó su tristeza por que “habiendo recursos suficientes tengamos un mundo tan empobrecido como este”. Concluyó la charla-coloquio afirmando que “hoy la sociedad tiene un compromiso moral ineludible para poner en acción todos los medios necesarios que ayuden a erradicar la pobreza definitiva allá donde se encuentre y sus consecuencias más inmediatas: el hambre, la desnutrición y la miseria más degradante. Lograrlo es una cuestión de humanidad, fraternidad entre los pueblos y dignidad".